La Maleta de Maggie

Guiso de patatas con costillas y setas

En esta ocasión, vamos a preparar un guiso de patatas con costillas y setas. Por lo que veis son recetas muy sencillas, en la que se utilizan ingredientes muy fáciles de encontrar.

Esta receta de guiso de patatas con costillas y setas, está mucho más sabrosas, cuando lo elaboramos el día antes de servirlas, ya que los sabores se intensificarán y potenciarán y harán que nuestro guiso, sea mucho más sabroso.

Cualquier momento es bueno, para preparar un delicioso guiso, pero con la llegada del frío, es necesario incluir los platos de cuchara.

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Guiso de judías con filetes de merluza, Guiso de patatas con costilla de cerdo y setas.

Ingredientes (4 personas)

Preparación del guiso de patatas con costillas y setas

Empezaremos salpimentando la costilla de cerdo y la reservaremos.

A continuación, pelaremos y rallaremos la cebolla y la reservaremos.

También, pelaremos y picaremos el diente de ajo y lo reservaremos.

Pelaremos, lavaremos y chascaremos las patatas en trozos pequeños y las reservaremos.

Limpiaremos las setas y las trocearemos a la medida que más nos guste y las reservaremos.

Pondremos una cazuela al fuego con un chorrito de aceite, cuando esté caliente, añadiremos la costilla y la doraremos por todos los lados. Cuando esté dorada, la retiraremos y la reservaremos.

En la misma cazuela, incorporaremos la cebolla y la dejaremos pochar.

Agregaremos el tomate, la sal al gusto, la hoja de laurel y dejaremos que se termine de hacer el sofrito.

Añadiremos la carne, las patatas y el vino y dejaremos que se vaya reduciendo el alcohol.

Incorporaremos el caldo, los níscalos, las guindillas, el ajo picado y el perejil.

Dejaremos cocer a fuego medio, hasta que las patatas estén cocidas, este proceso tardará aproximadamente 30 minutos, dependiendo del tamaño de las patatas.

Rectificaremos el punto de sal y añadiremos más caldo o un poco más de agua, en el caso que veamos que sea necesario.

Empieza la temporada de Níscalos

Hoy os traemos una receta elaborada con níscalos, o también conocidos como robellons, pero antes os queremos mostrar los mejores consejos para encontrar los níscalos, limpiarlos correctamente y cocinarlos.

Con la llegada del otoño, estas deliciosas setas empiezan a aparecer en muchas de las paradas de verduras y hortalizas, por lo que nos permiten incorporarlas a nuestra dieta.

Esta seta es muy común en España y crece en pinares y bosques. Su recolección es muy sencilla, ya que solo necesitarás una navaja y una cesta  de mimbre, para ir guardándolos.

Pero debéis tener en cuenta, que está totalmente prohibido utilizar bolsas de plástico para su recolección, ya que las esporas no caerían y podrían extinguirse.

Los níscalos, pueden cocinarse asadas, guisadas o como acompañante de carnes rojas o blancas y carnes de aves.

Los níscalos, son uno de los mejores hongos de otoño, junto con los boletus, las trompetas de la muerte, seta de cardo…

Pero los níscalos, son una de las mejores tipos de setas comestibles, ya que son muy fáciles de cocinar.

¿Cómo limpiar los níscalos?

Para limpiar los níscalos o rovellones, cogeremos un cepillo de dientes o cuchillo y limpiaremos la arena que pueda quedar, siempre con mucho cuidado y sin ponerlos debajo del agua, ya que al mojarlos pierden todo su aroma y esencia.

Propiedades

Una de las propiedades nutricionales de los níscalos, es su alto contenido en agua, lo que los hace un alimento con bajo contenido en grasas e hidratos de carbono. Además, el níscalo, posee una gran cantidad de vitaminas y minerales, potasio y, además, es bajo en calorías y nos ayuda a reducir la retención de líquidos en el cuerpo.

Otros minerales que encontramos en su composición son el cobre, que nos ayuda a reforzar nuestro sistema inmunitario y nervioso, y el fósforo, imprescindible en la correcta formación los huesos y dientes.

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Guiso de patatas con costilla de cerdo y setas
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